LA INTIMIDAD
Se han puesto a pensar por que nuestras relaciones a veces fracasan, por que no somos totalmente nosotros frente a una desconocido? Por que nos da miedo intimar? La intimidad es descubrirse totalmente ante un desconocido, y todos somos desconocidos. Somos desconocidos incluso para nosotros mismos, porque no sabemos a ciencia cierta de que somos capaces en algunas circunstancias de la vida. A todos nos da miedo la intimidad, aunque no seamos conscientes de ello y muchas de las veces ni siquiera lo reconocemos. La intimidad nos acerca a un desconocido.Tenemos que bajar, quitarnos todas las defensas, porque sólo así es posible la intimidad. Todos escondemos algo para nosotros, no sólo de los demás sino de nosotros mismos, porque nos han educado de esa forma con toda clase de represiones, inhibiciones y tabúes. Y el temor consiste en que con un desconocido (no importa haber convivido con esa persona varios años: nunca deja de ser un desconocido) resulta más seguro para nosotros mantener distancias, ciertas defensas, para que no se aprovechen de nuestra “debilidad”. Nos da miedo la intimidad. El problema se agrava aún más porque todos deseamos intimar, todos deseamos intimar porque si no, nos quedamos solos en este universo, sin un amante, sin nadie en quien confiar, si nadie a quien nuestro corazón. Deseamos intimar con otra persona, para que abandone sus defensas, sus máscaras y miedos, por otra parte, nosotros no abandonamos nuestras defensas. A menos que dejemos a un lado nuestras represiones e inhibiciones, jamás podremos intimar con nadie. El paso más importante para una buena intimidad con otras personas es aceptarnos en nuestra totalidad.
Una vez que nos hayamos aceptado, desaparecerá el temor a la intimidad, debemos decir cuánto sentimos sinceramente. Nuestra sencillez y actitud ayudará a la otra persona a ser franca y a disfrutar de la inocencia, la confianza, el amor y la franqueza. Cuando dos personas intiman dejan de ser desconocidos. Y qué maravillosa experiencia el descubrir que no sólo tú eres débil en algún aspecto, sino que el otro también, pero que el compartirlo les hace fuertes.
Nos enriquecemos con la intimidad, el amor, si somos sencillos, cariñosos, abiertos, y creamos intimidad, crearemos un paraíso a nuestro alrededor. Si nos cerramos, si estamos continuamente a la defensiva, siempre preocupados porque alguien llegue a conocer nusestros pensamientos, sueños, perversiones, viviremos en el infierno. El infierno está dentro de nosotros, como el paraíso, no son lugares, ni momentos, pues son espirituales.