Maria Clara
Amarte es...
Es dar al fin la cara para hacer frente a la muerte si se precisa.
Es recobrar la llave oculta que me cierra en tu piel y mi alma queda cautiva.
Es levantarme de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de la carne se respira.
Es contemplar desde la cumbre de tu cuerpo la felicidad hecha carne.
Es advertir en tus ojos una mirada verdadera que mira mi inicio y mi final.
Es escuchar en tu boca el llamado de Dios al paraíso.
Es sorprender en tus manos el calor de la perfecta compañía.
Es estar seguro que, para siempre, la soledad de mi sombra está vencida.
Amarte es...
Descubrir dónde se juntan nuestro cuerpo y alma al mismo tiempo.
Es percibir en el desierto de la soledad tu cristalina voz que me llama.
Es ver nuestra vida juntos y sentir prisionera nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes con besos interminables.
Es ocupar un territorio donde se entrelazan nuestros brazos y besos.
Es darte cada rosa con una mirada y recibir su perfume con tu cuerpo.
Es confundir el sentimiento con un volcán que estalla con cada encuentro contigo.
Es seguir tu luz y al mismo tiempo ser esclavo de ella.
Es entender la conversación de nuestros corazones en la distancia.
Amarte es...
Es adueñarte de mis noches y mis días.
Es acariciar entre mis dedos emocionados tu cabello perfumado.
Es ir leyendo lo que escribe tu cuerpo al despedirse.
Es ver la estrella que nos ilumina nuestro sueño.
Es contemplar tu rostro mientras duermes.
Es comprender perfectamente que no hay fronteras entre el sueño y la realidad junto a ti.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre el día y la noche abrazado a ti.
Es escuchar a medianoche mi corazón latiendo a mil por hora.
Es divisar en cada inconveniente una pequeña lucecita, tu.
Amarte es...
Es poder padecer espacio y tiempo con solo recordarte.
Es despertarme cada mañana con tu perfume y tu recuerdo.
Es liberarme de mí mismo y estar unido a ti por la eternidad.
Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo compartir una noche obscura.
Es asombrarme y alegrarme de que vivo para ti cada día.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre -te amo- y en adelante no volver a decir nunca -estoy solo. -
Y es además, amada mía, estar seguro que gracias al Espíritu Santo tu eres mi amor,
y que he de amarte hasta el fin de mis días y más allá...Amarte es... vivir.
Amarte es...
Gritar o susurrar tu nombre, dar el nombre justo de la vida...MARIA CLARA.




Comentarios sobre Maria Clara
Leo siempre lo que escribes y me parecen maravillosos, gracias por hacerlo este poema me gusto mucho como quisiera que alguien me mara asi escribes marabillos besos
hola soy admiradora tuya, me escribes?????