Ejemplo
Ejemplo.
Es una incoherencia de nosotros, el que a menudo lastimemos y ofendemos a las personas a las que más amamos, estamos continuamente corrigiendo sus errores, cuestionando sus decisiones, desafiando sus presunciones, engrandeciéndolas, mientras que sus aciertos y virtudes las minimizamos. Con frecuencia ponemos el listón más alto para ellos que para nosotros mismos, que por lo general varia según nuestro interés y bienestar. No hay nada más equivocado que reclamar a quienes amamos lo mejor de sí mismo, mientras que nosotros nunca admitiríamos una corriente continua de críticas negativas y peor aun un cambio en nuestra actitud si eso da como resultado dejar a un lado nuestro falso orgullo y prepotencia, amemos y ya, el resto es consecuencia de nuestro amor por los demás….
®Miguel Ángel/RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS



